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Los Tajos de Alhama: el Camino de los Ángeles.

by Granadino Errante

Los Tajos de Alhama de Granada, como todos los lugares que nos gustan en Granadino Errante, ocultan muchos tesoros escondidos. Lo que podría parecer un agradable sendero por el cauce de un río plagado de vistas espectaculares, esconde una historia de siglos.

El sendero de los Tajos de Alhama es el centenario Camino de los Ángeles, y discurre al pie de los impresionantes tajos cortados por el agua con el tiempo. Un tramo de la vía de comunicación natural entre la costa de Málaga y el interior de Granada, y sin duda un motivo para acercarse a la preciosa Alhama. Bosque de ribera, restos de construcciones, precioso paisaje, una leyenda y un pueblo colgando en lo alto. ¿Te animas a conocerlo?

  • Información práctica.

  1. Ubicación: El Monumento Natural de los Tajos de Alhama se encuentra en Alhama de Granada, cabeza de su comarca.
  2. Cómo llegar: El camino arranca desde el pueblo siguiendo la Calle Santarén, desde las ruinas de la Iglesia de las Angustias.
  3. Dificultad: básica.
  4. Recorrido: unos 6 km., a paso normal poco más de dos horas. Muy fácil de seguir, no tiene pérdida.
  • El paisaje en los Tajos de Alhama.

Tajos de Alhama Río Alhama
Vista de un remanso del río Alhama.

Este paseo es sin duda un filón para los que nos gusta la fotografía. Además al estar acompañado de naturaleza, es interesante en cualquier estación del año. Las vistas impresionantes del pueblo o de los cortados están aseguradas, y el río y su bosque ofrecen detalles de sobra para la cámara. El otoño y la primavera son especialmente interesantes, por la presencia de mimbreras y escaramujos así como caducifolios: olmos, álamos, sauces, etc. El río Alhama discurre tranquilo y si tenéis tiempo, merece la pena refrescarse los pies y adentrarse un poco por el cauce, para sacar alguna instantánea.

Tajos de Alhama Pantaneta
Lirios en la Pantaneta del río Alhama.

Otro punto fuerte está en La Pantaneta, una pequeña presa que desvía agua para el cercano Pantano de los Bermejales ( ¿recordáis el Caribe de Granada?). La laguna artificial ha dado pie al asentamiento de aves migratorias y acuáticas, y tiene un punto de observación de aves. Además en las riberas hay preciosas manchas de aneas, plumeros y lirios.

  • Las ruinas del sendero.

Tajos de Alhama baños termales
Ruinas de una fábrica de harina junto al río

La riqueza del pasado cerealístico de la comarca de Alhama, queda clara con la cantidad de ruinas de cortijos y molinos harineros que hay repartidos por el cauce. En alguno de ellos todavía puede contemplarse hasta la maquinaria de la molienda, así que a aquellos que os guste explorar ruinas y el urbex encontraréis un buen aliciente (podéis leer también la entrada sobre Tablate). Además eso de mezclar ruinas y naturaleza, siempre da un resultado muy evocador.

Tajos de Alhama camino de los ángeles
Maquinaria de fábrica de harinas abandonada

En un punto del camino encontraréis también las ruinas de una casa cueva, un tipo de vivienda excavada en la tierra muy característica de la provincia.

Tajos de Alhama cueva
Y pensar que esto fue una vivienda una vez...
  • La leyenda del Camino de los Ángeles.

Tajos de Alhama ermita de los ángeles
El Camino de los Ángeles

El Camino de los Ángeles es el nombre por el que se conoció a este sendero, a raíz de un milagro ocurrido en el S. XVI. Un milagro muy oportuno para esa fecha, teniendo en cuenta que en 1500 Alhama de Granada, como la inmensa mayoría de las poblaciones del antiguo Reino de Granada, eran aún más musulmanas que cristianas.

Para conmemorar el milagro se construyó una ermita excavada en la tierra y una cruz de piedra, en el paraje de la Ermita de Ntra. Sra. De los Ángeles.

Un milagro en los Tajos de Alhama.

Según el relato, un 2 de Agosto de 1500, festividad de esta advocación, un rico caballero malagueño pasaba al galope con su caballo de camino a Alhama por lo alto del tajo. Algo salió entre los matorrales que provocó el espanto de la montura, y encabritándose giró el paso dirigiéndose desbocado al precipicio, que en ese punto supera los 80 metros de altura.

Tan larga caída dio tiempo al caballero a encomendarse a la virgen, pidiéndole la gracia de darle tiempo al menos de morir como un cristiano. Fue su último pensamiento antes de estamparse contra una roca (el golpe no se lo quitó nadie. Los dioses, sean de la religión que sean, siempre han tenido un punto de humor muy negro, todo hay que decirlo).

Para su sorpresa y la de cualquiera, el caballero recobró el conocimiento y abrió los ojos para ver a su caballo totalmente destrozado, y cómo él mismo había salido despedido a 100 metros por la fuerza del impacto. Pero una luz llamó inmediatamente su atención, adivinando la silueta de una virgen en la cavidad de la roca.

Se acercó para ver cómo la imagen le concedía tres días de vida para arreglar sus asuntos y poder morir en paz (más humor negro). El caballero subió al pueblo donde relató lo sucedido, hizo su testamento, comulgó y confesó, y dispuso la construcción de la ermita de su dinero. Y efectivamente a los tres días expiró. Desde entonces está la ermita en su lugar, y la cruz en el sitio conocido como el Salto del Caballo.

Espero que este post os despierte la curiosidad y os anime a pasaros a conocer los preciosos Tajos de Alhama de Granada, merece la pena.

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